viernes, 28 de octubre de 2016

LA BÚSQUEDA DE LA FELICIDAD

                

... de la Red
 
              Es posible vivir sin amar a nuestros semejantes, e incluso odiándolos, pero así nunca llegaremos a ser felices. El único sendero que conduce a la felicidad es el del Amor. De modo que si pretendemos ser felices, deberemos transitar por él hasta encontrarlo, comenzando primero por hallarnos a nosotros mismos en el fondo de nuestro corazón. No es fácil, lo sé, pero es el único camino que existe para hacer dicho pensamiento realidad. Si te has encontrado ya con tu corazón, síguelo, él te guiara hasta su objetivo; si no es así, persevera mientras esperas a que una señal suya te avise de lo que debes hacer: será inconfundible y la sentirás en el acto. No hay fórmulas mágicas que se puedan proponer; si acaso un sencillo consejo: no abandones nunca ese sendero.
           Aunque de todas maneras podría decirse que la consecución de la felicidad no es ningún mandato de obligado cumplimiento: puedes elegirla o no, esa es tu prerrogativa. Seguramente una parte de ti te lo va a demandar, pero otra tal vez la rechace. ¿Por qué somos tan extraños los seres humanos? ¿Quién nos hizo así? La Naturaleza desde luego que no, pues la única referencia que tenemos es la de los animales y no nos sirve. Nuestra consciencia impone, esa sí, una cualidad a nuestra vida que la hace en gran medida irracional. Una imposible cuadratura del círculo que con nuestra limitada razón, según parece, nunca podremos resolver.
            Mientras tanto sólo queda un camino a seguir: esperar pacientes el dictado del corazón; o, en todo caso, hacer oídos sordos a su llamada.



 
Blog: Papel en Blanco                     (J.L. Pacheco)

 

 

 

lunes, 17 de octubre de 2016

EFECTO BOOMERANG



... de la Red
 
       Nuestra conciencia parece hallarse dentro de un Sistema cerrado sobre sí mismo. Podríamos imaginarla como el eco que el Universo nos devuelve cuando lanzamos nuestra voz hacia él. Lo que obtenemos y descubrimos es una verdad que deberíamos suponer relativa, conformada al modo de un boomerang que regresa a nuestras manos después de haber sido lanzado: las respuestas son las que queríamos oír, a partir de los axiomas que hemos planteado; simétricas por tanto al contenido de las voces que viajaron hacia el éter. No nos aportan otros sobre-significados que no estuviesen de alguna manera latentes ya en esas preguntas formuladas. Nuestra lógica tiene un límite: el propio límite de nuestra consciencia, que por ende no sabemos lo que es.
       Creemos que lo expresado es obvio por sí mismo, pues la consciencia contiene todo lo que existe para nosotros, lo que sentimos, pensamos e imaginamos; nada puede escapar a su control que podamos verificar de alguna manera; ya que si algo quedase fuera de su ámbito nunca podríamos saberlo. Nuestro círculo mental consiste en existir siempre dentro de ella.
 
                               Blog.: Papel en Blanco                   (J.L. Pacheco)

 

martes, 4 de octubre de 2016

ANTINOMIAS


... de la Red

            Cuando la mente del ser humano intenta dar una explicación comprensiva del Mundo se topa con frecuentes antinomias, contradicciones o paradojas, démosle el calificativo que prefiramos. Ello es así porque nuestro racionalidad tiene limitaciones lógicas e intenta elevarse sobre ellas para lograr trascenderlas, pero en dicha operación, si somos estrictos racionalistas, se rompe el nexo entre razón y corazón, en relación con todo lo que nos rodea. Finalmente podemos acabar adentrándonos en ese espacio inverificable que acorde con la filosofía de Platón se ha dado en llamar "el Mundo de las Ideas platónicas"; y ya se sabe: tal cosa es inadmisible para la propia racionalidad, y por supuesto, para la Ciencia. Sin embargo, queramos o no, tendremos que ir poco a poco admitiendo que somos algo más -yo diría mucho más- que seres movidos por puras categorías de razón.



                                        Blog: Papel en Blanco (J.L. Pacheco)